“PROTECCIÓN JURÍDICA Y SOCIAL DE LAS PERSONAS CON CAPACIDAD DE OBRAR LIMITADA”. (CURSO GRATUITO)

Gema de la Hoz Ortego Psicóloga-Directora Centro de Día y EASC  Ciudad Lineal “Concertado con Asociación Candelita. Red Pública de atención social a personas con EMGD. Responsable Proyectos de Tutela Asociación Candelita, Convenio de colaboración con la Agencia Madrileña para la Tutela de Adultos.
Mar Hernández Blázquez. Psicóloga-Directora Centro de Día, EASC y CRPS “Retiro” Concertado con Hermanas Hospitalarias. Red Pública de atención social a personas con EMGD.

INSCRIPCIÓN CERRADA

Lugar de impartición:

Sede central de la Asociación Candelita.

Calle Sancho Dávila nº19.Madrid 28028.

Número de plazas: 25. Tendrán preferencia los socios/as de la AMRP. Las plazas se asignarán por riguroso orden de inscripción.

Fechas: Día 2 y 9 de marzo del 2018.

Horario : Mañana: 9:30 a 14:30/ Tarde: 15:30 a 18:30

Objetivo del curso:

Reflexionar sobre el papel de la tutela y las medidas de protección de adultos con la Importancia de la coordinación de los dispositivos de rehabilitación con las entidades tutelares.

Metodología

La metodología a utilizar en el desarrollo de esta acción formativa se basara en fomentar la participación activa de los asistentes y en la utilización de técnicas y medios que faciliten la

generalización de lo aprendido al entorno laboral:

  • Exposiciones participativas.
  • Trabajo en grupos.
  • Debates y reflexiones.
  • Presentación de casos reales por parte de los participantes y debatir respecto a dilemas éticos y posibles estrategias de intervención.
  • Empleo de medios audiovisuales.

 

Contenidos

Aclarando conceptos: Definiciones básicas.

Capacidad de obrar.

Figuras de protección.

Aplicación de la Convención de Nueva York para los Derechos de las personas con discapacidad.

Capacidad de obrar limitada.

Concepto, causas, procedimiento: fases y trámites.

Orientación a las familias.

El papel de los/as profesionales.

Ejercicio de las medidas de protección de adultos: Familiares, Agencia Madrileña para la –Tutela de Adultos (AMTA) y Fundaciones.

Diseño y desarrollo de planes de tutela.

Reintegración de la capacidad de obrar.

Control por parte del Juez y el Ministerio Fiscal.

La coordinación en el ámbito de la tutela de adultos.

Colaboración entre las entidades tutelares y los recursos de salud mental, atención social especializada y servicios sociales generales.

La defensa de los derechos de las personas con discapacidad

La Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Conocimiento del estado actual de los Derechos. Fuentes de información.

Aproximación a la situación de las personas con la capacidad de obrar limitada Incidencia en la Red Pública de Atención Social de la Comunidad de Madrid.

Reflexiones sobre el papel de los profesionales en la protección de los derechos de las personas con EMGD.

Desarrollo de competencias y establecimiento de los apoyos necesarios para el ejercicio de los mismos.

Iniciativas y propuestas.

El proceso de reintegración de la capacidad de obrar.

La participación en la vida política.

La igualdad ante la ley.

Boletín 30. Diciembre 2017

BOLETÍN 30 AMRP. Diciembre 2017

  • Intervención en síntomas positivos con ACT en un caso de esquizofrenia y discapacidad intelectual.
  • Inter-nos Project: Actitud de los profesionales acerca de las personas diagnosticadas de enfermedad mental.
  • Análisis de la conducta suicida en los usuarios del equipo de apoyo social comunitario Vallecas Villa.
  • Integración del debate ético en los procesos de rehabilitación psicosocial.
  • Programa formativo en recuperación 2016
  • Visión de los usuarios.
  • Reflexiones a vuelapluma: AMRP 25 años.
  • Eventos: Congreso Mundial WAPR 2018.

Descargar Boletín nº 30

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«Revisando la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Situación actual y de las personas con trastorno mental grave».

«Revisando la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Situación actual y de las personas con trastorno mental grave».

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Jueves 2 de noviembre a las 17:30 en el salón de actos del Hospital Universitario Santa Cristina                          (C/ Maestro Vives nº 2, Madrid), metro O´Donnell.

Dña. Ana Peláez Narváez. Es Comisionada para Los Asuntos de Género. Representa al CERMI en el Consejo del Real Patronato de la Discapacidad, en el Consejo de Participación de la Mujer y en el Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer. Desde 2017 es vicepresidenta del Foro Europeo de la Discapacidad, siendo igualmente responsable de los asuntos de género de dicha organización; así, preside su Comité de Mujeres, del que forma parte desde 2001. Vicepresidenta ejecutiva de la Fundación CERMI Mujeres.

Título de su intervención: “La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, todavía una asignatura pendiente”.

Dña. Guadalupe Morales Cano. Periodista, directora de la Fundación Mundo Bipolar, vicepresidenta de ENUSP (Federación Paneuropea de usuarios en primera persona), y miembro del Comité Técnico de la Estrategia Nacional de Salud Mental. Miembro de la Juntas de la WAPR y de Mental Health Europe. Docente del Máster de Rehabilitación Psicosocial de la Universidad Jaume I. Miembro del Comité de Mujeres del Foro Europeo de Discapacidad

Título de su intervención: “¿Nada sobre nosotros sin nosotros? ¿y cómo hacerlo realidad?”

Presentación en Madrid del XIII Congreso Mundial de la WAPR

amrp_presentacionLa AMRP participó el pasado 6 de octubre en la  presentación del XIII Congreso Mundial de la WAPR a celebrar en Madrid los entre los próximos 5 y 7 de julio de 2018. Como anfitriones, tuvimos la ocasión de expresar nuestra satisfacción por esta circunstancia y comentar la responsabilidad que supone para nuestra asociación que la ciudad de Madrid se convierta en esos días en capital mundial de la Rehabilitación Psicosocial. Por ello, también manifestamos nuestro deseo de que el congreso se convierta en un verdadero foro de intercambio de experiencias valiosas para todos los asistentes, a la par que animamos a todos nuestros asociados y trabajadores en general de la Rehabilitación Psicosocial en Madrid a aprovechar esta ocasión para dar a conocer  todo el trabajo científico que se está llevando a cabo en nuestra Comunidad y que estamos convencidos es de máximo interés. A continuación dimos la palabra a Ricardo Guinea, presidente en ejercicio de la WAPR; Mikel Munárriz, presidente de la AEN; Jaime Fernández, presidente de la FEARP; Guadalupe Morales, representante de Usuarios en la Junta de la WARP; Francisco Sardina, representante del movimiento familiar en la misma Junta y a Nel Anxelu presidente de la Confederación Española de Salud Mental. Todos fueron expresando lo que para ellos y las organizaciones o colectivos que representan supone la próxima celebración en Madrid del congreso mundial.

A continuación tuvo lugar la presentación del libro “Recovery. Nuevo Paradigma en Salud Mental”. Contamos con la presencia de Antonio Maone, uno de los autores del libro; de Carmen Ferrer, psiquiatra y traductora del mismo,  y de  Manuel  Esbert, su editor.

Presentación del XII Congreso Mundial organizado por la WAPR

El día 6 de Octubre tendrá lugar en el salón de actos de la BIBLIOTECA EUGENIO TRÍAS (ubicada en la antigua «Casa de Fieras» del parque de El Retiro), a las 18:00h y hasta completar aforo, el acto de presentación del XII Congreso organizado por la WAPR. El congreso se celebrará en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid del 5 al 7 de Julio de 2018.

Asimismo, se aprovechará este acto de presentación del Congreso para dar a conocer el libro «Recuperación. Recovery: nuevos paradigmas en salud mental», compilado por Antonio Maone y Bárbara D’Avanzo.

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REHABILITACIÓN PSICOSOCIAL, OCUPACIÓN SIGNIFICATIVA Y PARTICIPACIÓN COMUNITARIA

La rehabilitación psicosocial supone el proceso y resultado del abordaje comunitario hacia la salud mental. Entre sus principios fundamentales se encuentra el enfoque comunitario. Por supuesto, este implica que el proceso rehabilitador tenga lugar en el contexto de la persona, utilizando los recursos disponibles en el mismo, pero igualmente es importante considerar que el resultado del proceso implica la plena participación de dicha persona en su comunidad, en igualdad de condiciones que cualquier otro ciudadano, con los mismos derechos y responsabilidades.

¿Cómo participamos en la comunidad? ¿Cómo disfrutamos nuestros derechos? ¿Cómo llevamos a cabo nuestras responsabilidades? ¿Cuáles son las vías que nos hacen sentirnos realmente integrados socialmente? A lo largo de nuestra vida, nos vamos desempeñando con acciones y actividades, estableciendo vínculos, relaciones y redes, que van forjando nuestra identidad y nuestro sistema de valores. Durante este proceso incorporamos diferentes roles, que varían de forma dinámica en base a las demandas de nuestro propio ciclo vital, y las responsabilidades que la cultura en la que estamos inmersos y nuestro proceso personal otorgan a cada etapa. Estos roles se van ejercitando a través de las actividades y ocupaciones que llevamos a cabo, en los contextos y con las personas con las que nos relacionamos. Esto además, nos permite desarrollar competencias personales para que dicho desempeño sea eficaz, de forma que podamos cumplir con nuestras responsabilidades y sentirnos satisfechos con nosotros mismos. Participamos en la comunidad a través del desempeño de ocupaciones significativas, en base a los roles que configuran nuestra identidad y a las relaciones que establecemos y mantenemos con otras personas.

La Rehabilitación psicosocial, desde el enfoque comunitario de normalización y basado en competencias, precisa que dicho proceso se desarrolle en la comunidad mediante la participación en actividades significativas, y se oriente hacia a la plena integración-participación comunitaria, de forma que la persona pueda mantener la participación en ocupaciones vinculadas a los roles propios de su identidad.

El ejercicio profesional dentro de la rehabilitación psicosocial, implica una revisión constante sobre la práctica, que garantice a lo largo del proceso de atención, un conocimiento sobre las necesidades reales de la persona a través de la exploración de su historia vital (a nivel ocupacional, clínico, relacional), la priorización de sus propios objetivos personales y la responsabilidad de ofrecerle aquellas técnicas y herramientas necesarias para conseguirlos, de forma congruente con sus valores y respetando su integridad, dignidad y propia responsabilidad en el proceso.  ¿Seremos capaces de no condicionar y exigir a la persona priorizando nuestros propios valores, y basándonos en aquellos modelos teóricos que nos dan más seguridad como profesionales, más allá de su congruencia con las características y valores de las personas a las que prestamos el servicio?

Desde una perspectiva más general, se hace imprescindible que el diseño del funcionamiento en los diferentes recursos de rehabilitación psicosocial sea coherente con estos mismos principios. Esto precisa que se lleve a cabo una revisión constante de dichos diseños, que garantice implementar programas y acciones coherentes a los objetivos del recurso, velar por los derechos y responsabilidades de las personas que hacen uso de los mismos, prevenir la institucionalización en recursos de rehabilitación comunitarios, asegurar un trato con dignidad, teniendo en cuenta valores, necesidades y prioridades personales, respetando los propios procesos de las personas atendidas, ofreciendo recursos y desafíos ajustados en un contexto digno. ¿Se hace esto posible sin que interfieran cuestiones económicas, políticas y sociales?

Efectivamente, estas reflexiones no son “nada nuevo bajo el sol”, pero se hacen necesarias, para no perder la perspectiva centrada en la persona y en el enfoque comunitario, para mantener un funcionamiento en los recursos basados en los principios básicos de la rehabilitación psicosocial y que favorezca la recuperación de las personas, entendiendo dicha recuperación como la posibilidad de mantener una vida digna con la mayor autonomía posible, dentro del contexto relacional natural, participando en la comunidad como ciudadano de pleno derecho.

Carmen Garrido. Terapeuta ocupacional.

25 Años de la AMRP

Vamos a hacer un poco de memoria. Era el principio de los años ’90. Tras la Transición, España estaba preparada para asumir cambios y reformas. Algunas importantes iniciativas reformadoras en salud mental habían comenzado ya en Madrid, impulsadas por un comprometido grupo de profesionales, aprovechando los vientos de cambio y la nueva organización territorial de la sanidad y los servicios sociales. En 1986 se aprueba la Ley General de Sanidad, que apostó por el modelo comunitario en salud mental. El Informe del Defensor de Pueblo (1991) daba fe de la muy deficiente situación en la atención en los hospitales psiquiátricos. En 1996, la OMS publicó la Declaración de Consenso Rehabilitación Psicosocial, que formalizó de manera teórica la filosofía de la Rehabilitación Psicosocial (RPS). Se fue configurando una generación de profesionales interesados en asumir el reto de apoyar y conducir las reformas.

Así, al hilo de la reforma comenzada, en Madrid, se comenzó a organizar desde las instituciones, un sistema de atención específico en Rehabilitación Psicosocial. En un periodo de deliberaciones –por decirlo de manera resumida-, los servicios comenzaron a ser creados con la configuración de gestión que hoy ya conocemos: como servicios financiados de manera pública, gestionados por diferentes entidades, dirigidos con criterios comunes desde el sector de los servicios sociales, y cuidadamente coordinados con el sistema sanitario.

En estas aparece la idea de crear una asociación específica de Rehabilitación Psicosocial. La AMRP se creó así, como agente integrante del desarrollo del modelo teórico de RPS, que asigna un rol significativo a la sociedad civil; y como un instrumento en apoyo del proceso de progresiva creación de nuevos recursos que se preveía.

Cuando comenzó la andadura de la AMRP, había mucho, mucho por hacer. Como sociedad científica de profesionales, había que impulsar y consolidar el nuevo espacio que representaba la RPS, un espacio previsto en el modelo comunitario, pero en cierto sentido inédito, porque a pesar de que no faltaba información sobre experiencias de RPS en el panorama internacional, ni algunos profesionales que las conocían, en realidad teníamos la tarea de descubrir a que se tenía que parecer un servicio de RPS en Madrid. Había que buscar referencias en modelos creíbles –como por ejemplo, nuestro interés en el manual de R. Liberman-, pero que no se sabía si se ajustarían realmente a  nuestras necesidades y nuestra cultura.

Así, el reto para la actividad de AMRP tenía un doble aspecto. Uno claramente político, donde AMRP afrontaba la responsabilidad de defender e impulsar el modelo teórico de RPS –ante una parte del sector profesional escéptico y con diferente visión y prioridades- ; y otro aspecto científico, en estrecha conexión con lo anterior, donde hacía falta definirlo, justificarlo, validarlo empíricamente,  y darle forma en la práctica para Madrid.

En esa línea, la labor política que afrontaba la de AMRP, y que ha desarrollado en estos años, ha sido, a mi juicio, muy importante, especialmente en un modelo en que han aparecido y se han ido consolidando diversos actores en la gestión de los servicios, que van incorporando sensibilidades diferentes. La existencia de una entidad independiente, integrada por profesionales de diversas entidades que observaba la realidad de Madrid y se planteaba su actividad desde ahí, ha aportado al desarrollo de la RPS un plus de coherencia y de credibilidad. Y, en mi opinión, debería seguir haciéndolo.

En la definición científica de nuestro campo en Madrid, la AMRP también ha prestado un servicio muy importante. Como ya he mencionado, cuando la RPS comenzaba su andadura en Madrid, más allá de los modelos –diversos- de otros lugares, nadie sabía a ciencia cierta qué aspecto podrían tener los futuros servicios madrileños de RPS. La AMRP en ese sentido comenzó a organizar jornadas, eventos científicos y formativos, trayendo a nuestra Comunidad a profesionales acreditados en la experiencia; algunos pioneros de la RPS en España -como Ramon Blasi, de Arapdis-, pero también de otros países, como Franco Rotelli (Trieste), Dori Hutchinson (Boston), Geoff Shepherd (de Inglaterra), Federico Allodi o Jean Caron (Canadá), etc. Esa contribución, que se hizo con gran entusiasmo y unos recursos verdaderamente modestos, y en un tiempo donde el Internet aún no tenía el grado de accesibilidad que tiene hoy, contribuyó a establecer un estándar creíble para nosotros y homologable internacionalmente. También, y eso algo muy importante, favoreciendo espacios de intercambio de experiencias, ha ido contribuyendo en la configuración de un estilo y unos valores en la formación de los profesionales de nuestra comunidad y de nuestro país. La inquietud internacional de miembros de la Junta de la AMRP, en la convicción de que salir del ámbito puramente local aportaría una perspectiva valiosa, nos llevó a participar en los congresos de la WAPR en Rotterdam, Hamburgo, París, y sucesivos. Esa actividad facilitó el intercambio de información y, así lo creo,  aceleró la evolución del estilo de nuestros servicios, para ser capaces de elaborar nuestra experiencia madrileña de forma propia.

Como actor desde la sociedad civil, la AMRP se planteó desde sus comienzos colaborar con las entonces incipientes organizaciones de familiares, apoyando a personas líderes en su momento -como Silvestra Moreno, o Margarita Henkel-, participando en innumerables actos, o configurando una plataforma desde la que se realizaron muchas actividades conjuntas en defensa del desarrollo del modelo, como fueron los múltiples actos del Día Mundial de la Salud Mental. Pero también promocionando eventos pioneros en las actividades contra el estigma, como el evento “Hagamos Una Locura” en el Teatro Monumental, en el que se sacó la RPS de sus reductos especializados y se la llevó al espacio multimedia, ante el gran público, creando un precedente solidario que ha sido después replicado muchas veces. AMRP también fue pionera en la difusión de la idea de apoyar la configuración de las organizaciones de usuarios como interlocutor técnico y político, idea que al principio, en nuestro entorno, parecía más bien revolucionaria, pero que tomó cuerpo con el tiempo, en la medida en que esa experiencia fue mejor conocida, hasta su desarrollo en el momento actual.

A mi juicio, la AMRP ha tenido una peripecia exitosa. Diría que sus dos desafíos iniciales se han cumplido en buena medida. La RPS es ya un modelo de atención ahora consolidado en nuestra comunidad, que cuenta con una red de servicios, aún en expansión. Y se ha formado una generación de profesionales que trabaja en el desarrollo de ese modelo, cuya experiencia y su progresiva elaboración, irán decantando elaboraciones cada vez más ajustadas a las necesidades de los usuarios y a la evolución de la filosofía del modelo. La AMRP ha sido parte de ese proceso.

Hoy, algunas de las tareas en las que la AMRP fue decisiva inicialmente, han sido asumidas después por otros actores. La formación de los profesionales, por ejemplo, en la que AMRP tuvo un papel muy destacado en sus comienzos, ha sido asumida con medios materiales muy superiores a los disponibles por AMRP por las entidades que a lo largo de estos años han crecido y se han consolidado. Sin embargo, el lugar de AMRP sigue siendo importante: nada podría sustituir ventajosamente a la AMRP como portavoz y observador independiente especializado de la RPS en Madrid.

Esta breve y fragmentaria reseña de sobre los primeros tiempos del recorrido de la AMRP no estaría completa sin incluir su participación en la creación de la FEARP. Tras la visita a finales de 2001 de Zeb Taintor, a la sazón presidente de WAPR, que nos lanzó la idea de crear una entidad estatal que se pudiera vincular con la WAPR, comenzamos a considerarlo. Esa idea fue bien acogida por distinguidos colegas de otras comunidades. Aquí es obligada la mención a José Uriarte, cuyo entusiástico apoyo a la idea desde nuestro encuentro en el Congreso WAPR de París fue decisivo. La idea se concretó en el I Congreso Estatal de FEARP, organizado en 2005 por AMRP en Madrid, que resultó pionero en varios aspectos. Por ejemplo, fue la primera vez que un congreso de profesionales, delegó plenamente la organización de una sesión plenaria a usuarios. También se convocó al evento a usuarios de diversas partes del estado, para apoyarles y considerar con ellos como apoyar su movimiento. Y por primera vez, tuvimos ocasión de coincidir directamente y organizar talleres de formación con un grupo de figuras de primera magnitud de la RPS como Marianne Farkas o  Julian Leff.

Este breve recorrido recoge una parte de las contribuciones de AMRP en sus primeros años, en los que tuve el honor de participar desde varias Juntas, y algunos de los nombres de las personas que contribuyeron a su desarrollo.  Además de ya los mencionados, habría que evocar las contribuciones fundamentales de Abelardo Rodríguez, Miguel Donas, José Manuel Cañamares, Clara López, Miguel A. Castejón, Juan González Cases, y otros que han trabajado desinteresadamente cuya enumeración sería demasiado prolija, y que están en la mente de todos.

No puedo terminar sin reiterar mi convicción de que las contribuciones de todas estas personas, que formaron parte de las sucesivas Juntas, trabajaron desinteresadamente en la organización de Jornadas, en la edición de las publicaciones, y en las distintas convocatorias y actividades, han sido decisivas en la configuración de un innovador estilo profesional, un modo de entender de trabajo en la RPR; un estilo científico, humano y solidario que, para mí,  constituye  el principal legado de la generación a la que pertenezco a los profesionales, usuarios y cuidadores, actuales y futuros.

Ricardo Guinea.

Expresidente AMRP.

Presidente WAPR

PRINCIPIOS (DE AYER) Y PERSPECTIVAS (DE HOY). NOTAS PARA EL BLOG DE LA AMRP

Manuel Desviat

La reforma psiquiátrica en marcha, aún con sus dificultades y contradicciones está empezando a dar más pasos. Ya no podemos hablar de desinstitucionalización si no hablamos también de rehabilitación.Boletín de la AMRP. Editorial, nº 0, febrero (AMRP, 1994)

Hace 25 años, Sergio Rebolledo, psicólogo chileno afincado en España, responsable de los pioneros recursos de rehabilitación del Instituto Psiquiátrico Servicios de Salud Mental José Germain (red de servicios del sudoeste de la Comunidad de Madrid, resultado del cierre del Hospital Psiquiátrico Nacional de Leganés y de la integración de los recursos de INSALUD y Ayuntamientos de la zona), y Miguel Donas, trabajador social coordinador en los mismos servicios del que fuera seguramente el primer programa de seguimiento comunitario (continuidad de cuidados), se presentaron a la elección de presidente de la recién creada Asociación Madrileña de Rehabilitación Psicosocial.

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